Mostrando entradas con la etiqueta agua. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta agua. Mostrar todas las entradas

martes, 14 de octubre de 2008

Agua salada

Amor, odio, lástima, comprensión.
¿Qué más puedo sentir?
El calentamiento global pasa desapercibido en mí. El frío es constante, proviene de mi alma.
Se enfría con el paso del tiempo, temo por su pronta solidificación. Aunque gélida siento que sería más funcional.

La soledad ya no es una presencia, es un gas, un elemento que se respira a mi alrededor.
Por mí, Mecano puede reescribir su famosa canción...
El aire que respiro está enrarecido.
Huele a flores marchitas, a nestea sin limón, a pueblo fantasma... a agua salada.

Ya lo considero normal. Es natural que huela el mar en todas partes.
Las nereidas resultan mucho más atractivas a un marinero que un solitario y humilde sátiro, cuya inteligencia y sensibilidad se ven opacadas por la belleza superficial de las ninfas.

Maldita esperanza, si Pandora ya había abierto la caja, debió haber dejado a la esperanza libre también de una buena vez. Pero es que a veces se hace tan necesaria...
Dilemas, dilemas. Rayan en lo absurdo...


¡Ah, sí! Agua salada... Evaporarla para luego condensarla y hacerla dulce... Interesante idea.


jueves, 26 de junio de 2008

Como agua para Nestea

Ligeramente tibia. Un poco más tirando a frío. Completamente cristalina, sin residuo alguno. Incolora e inodora. Ningún sabor presente. ¿Directa del filtro? Quizás.... Me gusta más cuando está pura. Es parte esencial de mi adicción. Solo unas pocas cucharadas colmadas de ese polvo casi sagrado y ya tendré garantizados unos cuantos minutos de satisfacción que se extenderán por horas. Y es que al mezclarte con ese polvo, simplemente me enloqueces. Claro, agregar un poco de hielo para disfrutarlo no estaría nada mal. Pero a veces no te quiero tan frío. Me gustas en el punto intermedio. Ni muy frío porque me dañas, ni muy caliente porque te daño. ¿No entienden? Yo tampoco.

Es que tú eres como agua para mi nestea.
¿Qué es mi nestea? ¿Quién es el agua?
El agua está lejos... rodeado de más agua, pero salada.

Mi nestea... ¿Metáfora para mi corazón? Al menos está fuera del cliché.
Regresa a mí para que seas parte de nuevo de mi adicción.
Te quiero aquí de nuevo... y pronto.