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lunes, 7 de febrero de 2011

Abrázame: tienes un minuto

Lo confieso: soy un adicto a la atención y al cariño. Disfruto enormemente sentirme apreciado y sentir que ocupo un lugar en el corazón de algunas personas, por muy pequeño que sea. Mi mamá dice que es por lo consentido que fui durante mi infancia, además de que era un malcriado en cuanto a exigencia de afecto. Le tomo la palabra a mamá porque eso último que ella menciona aún lo demuestro.

Anteriormente he reflexionado sobre la amistad y ya tal vez el tema esté un poco cansón y repetitivo. Pero es que aquí no puedo evitar traer el tema de nuevo. En mi vida las amistades vienen como se van: en un abrir y cerrar de ojos. Siempre me he cuestionado sobre mi capacidad para cultivar amistades, siempre he cuestionado las razones por las que las personas buscan mi amistad para luego desecharla. A veces concluyo que la mayoría de los humanos son sanguijuelas que se alimentan de la energía positiva de los que siempre andamos (o solía andar, por lo menos yo) sonrientes y radiantes de optimismo y alegría. Después de que esa energía se agota -o lo que yo considero lo mismo, cuando la Confianza creada por el tiempo juntos permite compartir y contar los problemas- se van y buscan otra alma que succionar.

Les tengo noticias: yo no soy una fuente de felicidad eterna. Yo también soy humano, no una especie de criatura incansablemente feliz con una sonrisa perpetua. No soy Barney el dinosaurio ni un Teletubbie. Yo también necesito de la felicidad de los que me rodean para ser feliz. Pero nada me hace más feliz que
alguien que me escuche. Me hace muy feliz que me regalen una sonrisa espontánea. Me hace muy feliz una buena conversación espontánea que vaya de lo banal a lo profundo sin silencios incómodos intermedios. Me hace muy feliz un abrazo. Pero no un abrazo cualquiera. Si te pido que me abraces, no vaciles; sólo hazlo. Pero aprieta tu cuerpo contra el mío. Que tu calor me haga sentir la humanidad del acto de abrazar. Que me dejes enterrar mi cabeza en tu hombro; y si dejo escapar una lágrima, me disculpes por manchar tu franela. Si te pido que me abraces, abrázame: tienes un minuto. No me gustan los abrazos cortos.

miércoles, 13 de enero de 2010

Divagancias sobre la amistad

Para mí, la amistad es el tipo de relación que más valoro. Es el sentimiento que más espacio ocupa en mi corazón. Es el motor de muchas de las cosas positivas que hago con mi vida. En resumen, es muy importante para mí. Pero por lo que veo, o tengo un concepto muy idealizado o sinceramente son los demás los que están equivocados.

Para no sonar egocéntrico -cosa que no soy en lo absoluto, y que si intento serlo me veo ridículo- diré que es que idealizo el concepto que tengo de amistad. Pero entonces, ¿qué es para mí la amistad? Para mí la amistad es compartir tiempo de calidad. Es confiar en alguien que confía en ti. Es recibir consejos tan invaluables como los que, al menos, intentas dar. Amistad es respeto, cariño, tolerancia. Es un sentimiento puro, no forzado. Es dar sin que importe recibir -aunque secretamente esperas recibir también. Es una relación segura. Es mutualismo. Compañerismo, ayuda, cooperación. Y, ¿por qué no? Amor.

Quizás mi concepto de amistad esté demasiado influído por elementos ficticios. Ya he mencionado mi obsesión por la amistad que hay entre J.D. y Turk, personajes de la serie "Scrubs". Ellos para mí representan una relación de amigos perfecta. Un bromance, en términos gringos. También los libros han influido...

Estoy dando vueltas innecesarias escribiendo cantinfladas solo para decir algo: quiero un amigo que siempre esté ahí para mí. Que también pueda contar conmigo siempre. Que me de par de bofetones cada vez que tenga mis crisis de autoestima. Que me diga que todo va a estar bien. Que me desee buenas noches con una broma pesada. Que cree un lenguaje secreto conmigo para comunicarnos entre nosotros. Que esté dispuesto a comer en McDonald's al menos dos veces a la semana. Que me apoye en lo que me tenga que apoyar y que, con respeto, desapruebe algunas de mis decisiones y me dé argumentos válidos para sustentar su desaprobación.

Como soy morenito, concluyo esto así: "Hola, soy Turk y quiero un J. D."


viernes, 13 de noviembre de 2009

El dilema del erizo

El erizo es un mamífero muy interesante. Posee un mecanismo de defensa efectivo que consiste en miles de púas repartidas por todo el lomo. Su abdomen -donde está su corazón; ironías y metáforas, sírvanse-, sus pies y la cabeza no poseen púas algunas: están a merced del exterior. Cuando el erizo intenta entrar en contacto con otro erizo para aparearse, resulta toda una épica. El macho y la hembra -o el macho y el macho, o la hembra y la hembra, venga, que la homosexualidad animal también debe ser aceptada- comienzan un doloroso dilema: intentar acercase uno a otro para demostrarse afecto o alejarse por completo para evitar lastimarse mutuamente con las púas. En muchas oportunidades el deseo de no lastimar es mucho mayor y uno de los dos se retracta, quedando en completa soledad... Un ostracismo invocado a sí mismo que muchas veces los demás no entienden.

Toda esta cháchara muy al estilo de Animal Planet tiene su aplicación en este post. Varios psicólogos del mundo -sobre todo neo-psicoanalistas, valga la aberración del término- que el caso del erizo para relacionarse con los demás se aplica en el proceso de socialización de los seres humanos... Humanos como yo.

Algunas personas impresionan con personalidades muy marcadas. Pueden ser muy extrovertidas o todo lo contrario, gélidas y con un dejo de sociopatía... o completa sociopatía. No creo en los puntos medios; creo en la defensa de una verdadera personalidad oculta. Todos los que me conocen por primera vez me ven con una tenue sonrisa en mi rostro, muy tímido y quizás tonteando para compensar los nervios. La incomodidad brota por cada poro de mi piel. "Ese chamo es como... raro y antipático", es lo que usualmente escucho a mis espaldas luego de dar una primera impresión. A la segunda vez que me conoces ves a un joven eléctrico, aparentemente incansable y que no para de hablar, gracioso por demás y alegre sin disfraz. Entonces, ¿cuál es el verdadero Francisco de los dos aquí descritos?

Mi yo de la primera impresión es el que está solo consigo mismo. Soy yo siendo yo. Es ese joven de dieciocho años con enormes aspiraciones en la vida, secretas en su mayoría, que escribe estas lineas para este post. Es el que llora cuando está solo porque es cuando se siente menos vulnerable ante los ojos de los demás, pregona una felicidad permanente a causa de la soledad de la boca para afuera, cuando en sus adentros desea fervientemente una compañía física y afectiva que no sea necesariamente familiar. Es el que mira al techo cada noche antes de dormir para reflexionar con humor los sucesos del día. Es el que siente empatía por los demás pero a la vez se toma un tiempo para lamentarse -y cabe destacar que no intentar solucionarlos- de sus problemas. El Francisco de la segunda impresión, el animal social, es un sistema defensivo. El resultado de un minucioso estudio sobre cómo tener, aunque sea, amigos de mentira, solo para compensar parcialmente la necesidad de amigos de verdad.

Esa alegría, esa personalidad eléctirca, quizás son parte de mi verdadero ser; quizás no. Lo que sucede es que yo me exagero a mí mismo. Soy una caricatura de lo que realmente soy. Lo hago para protegerme. ¿De qué? De todo. Del sentir. De las palabras de los demás. De los juicios y prejuicios. De la exposición al ojo público. De sentimientos vacíos así como de sentimientos profundos. Sí, de todo. Mi defensa son las púas -metafóricamente hablando, por supuesto- que me dio la naturaleza para proteger mi interior débil y frágil. Púas que a veces lastiman sin querer a los que quiero y a los que intentan acercarse a mí.

Perdónenme...



martes, 2 de diciembre de 2008

¿Querían frío? Les doy hielo seco.

Cada día que pasa se me va de las manos. La noción del tiempo se va con el viento. ¿Por qué tanta algarabía en el seno familiar? Ah, sí. Ya es diciembre. Mes oficial del consumismo, la gula y otros "pecados" que instituciones absurdas que no vale la pena nombrar consideran que son pasajes de ida en primera clase al infierno.

¿Por qué soy así? Tengo que cambiar. Para bien o para mal. No voy a llegar lejos así como soy. Debo dejar atrás mi estilo de vida maracayero, eso no aplica en la capital. Veo a mi alrededor y lo que veo son personas que explotan sus cualidades para ser "famosas" o "infames" en cierta manera. ¿Es eso lo que quiero? No lo sé con certeza. ¿Cuáles son mis cualidades? Las que veo frente al espejo cuando hablo conmigo mismo en inglés -sí, sé que no es algo normal-, pero que se ocultan cuando salgo al mundo exterior.

Mi paraguas ya no resiste los torrenciales aguaceros. Cada día es igual, busco escapar de la realidad, me refugio en una falsa atmósfera interior integrada por música y recuerdos vagos. Should I go back, should I go back, should I? I feel alone and tired. Should I go back, should i go back, should I? This time I don't want to.

Divago. Personas que consiguen lo que quieren a cosra de otras personas. Comer o ser comido. Por lo visto es una ley humana también. Supervivencia d
el más apto. Gracias, Darwin.
Debería dejar de quejarme y de analizar tanto las situaciones, y empezar a aplicar esas leyes. Pero, ¿qué pasa si no puedo? Querer es poder. ¿Y si siento que ese no soy yo? Me acostumbro. ¿Es mi naturaleza dejarme pisotear por los demás y vivier en las sombras? Quizás, pero no lo permitiré más. Si me pisoteas con tus tacones Sifirinita's, yo te devuelvo el pisotón con unos Manolo. Si me lanzas los Fémini, yo contraataco con unos Louboutin.

Quizás deba mojarme en la lluvia y cerrar el paraguas, esperar el día soleado fuera de él.

Amores, desamores, traiciones, manipulación, falsas tertulias. Me enamoro de algun
os; algunos se desenamoran. Expreso mi desprecio hacia otros; otros se enamoran. Decido quedarme en Caracas este fin de semana, la otra decide irse a Maracay este fin de semana. Tengo sexo lleno de vacuidad y placer carnal; mi corazón se convierte en un bloque de hielo.
El mundo y la vida van a un ritmo acelerado, en plan Tokio o Nueva York. No tiene frenos. "Detén el mundo que me bajo" es una respuesta nula a esta vorágine. Deja que el mundo siga, que yo lo alcanzo y voy a su ritmo.

Me pedían fortaleza, se las daré. Me pedían renovación, se las d
aré. Voces pueblerinas me pedían "¡nunca cambies, Chesco!" en escritos plasmados en mi chemise beige del liceo; no cumpliré eso. Cambiaré. Porque si pidieran calor, les daría el sol, pero me pidieron frío y yo les daré hielo seco.


lunes, 27 de octubre de 2008

The call that changed my destiny.

Te levantaste a las 5:00 am. Te estiraste, apagaste el aire acondicionado y abriste las cortinas de cuarto. Una mirada al mar seguro te llenó de energía para el día que te esperaba, la tediosa rutina. Cerraste la cortina y reaccionaste de sopetón "debo cepillarme los dientes". Fuiste al baño, rutina de belleza diaria, la metrosexualidad es tu vida. Dientes limpios, rostro reluciente, bajaste las escaleras rumbo a la cocina. Tu madre te dio el desayuno. Saludaste a tus hermanitos menores, quienes con sonrisa picaresca y cómplice, te sacaron 20mil bs. F. para ir al colegio. Astucia infantil... Sonreíste hacia tus adentros, terminaste el desayuno y fuiste rumbo a tu habitación de nuevo para cambiarte. Un short beige de cuadros marca Quiksilver, una franela con diseños alusivos al cannabis, cholas Etnies que te regaló "el amor de tu vida" en Caracas el día de tu cumpleaños , la pulsera fucsia que él mismo te regaló y finalmente, una sudadera rasta para recoger tus cada día más largos rulos.

6:58 am. Llegaste a la universidad. Para variar, hay protestas. En oriente, aparentemente, el movimiento estudiantil tiene otro norte que no es precisamente la lucha por las libertades. Supusiste que la época en la que los belicosos caribes eran únicos soberanos de las costas venezolanas aún no ha pasado en ciertas zonas del oriente del país. Sonreíste recordando ese comentario sabihondo y sarcástico que creíste habérselo escuchado a alguien mientras estabas acostado a su lado, desnudo, cubierto sólo por una sábana.

4:00pm. El día se te fue de las manos. Nueve horas que no supiste en qué las invertiste. Saliste de la universidad, rumbo a un centro comercial a orillas del mar. Tus amigos van contigo, ellos te siguieron, tú eres su líder. Tu carisma, tu chispa, tu manera de hablar, tu manera de actuar... eres popular. En cualquier grupo, tú eres el centro de atención.

6:27 pm. Ya pasó el atardecer. Viste como el sol se ocultaba entre las colinas que rodean la hermosa ciudad costera y recordaste. Sí, recordaste de nuevo. Esa persona que te ha colmado de regalos, claro, al mismo tiempo, tú le has dado mucho también. Recordaste a esa persona que tu estás seguro de que espera con ansias el día en que tires la toalla y decidas regresar a la capital. Sentiste nostalgia. Levantaste tu celular Nokia N73 y marcaste el teléfono de su apartamento. Te contestó. Comenzaron a hablar de trivialidades y de vez en cuando, le lanzaste flechas de amor venenoso que mantuvieran el estado de esperanza de amor a distancia que existe en esa persona. Pero te equivocaste... Si hay una cualidad que distingue a los humanos es la capacidad de crear inmunidades, de acostumbrarse a su entorno, a lo que le haga daño. Ya esa persona se había vuelto inmune a ese veneno que te empeñabas en proporcionarle. Te empezó a contraatacar con disparos, balas rápidas y dolorosas de verdades que van directo a tu orgullo. Te sentiste indignado, pero rápidamente sentiste que pusiste los pies en la tierra. Tu ego se minimizó de tal manera, que no supiste qué responder. Te encontraste indefenso.

Yo te expuse. Yo te colgué y no dejé que me respondieras. Por cierto, ahora te dejo preguntas al aire: ¿ya compraste tu pepino? ¿Ya te fuiste de la casa? ¿Cómo te va con tu pareja actual? ¿Ya le dijiste qué es lo que prefieres en la cama?



martes, 14 de octubre de 2008

Agua salada

Amor, odio, lástima, comprensión.
¿Qué más puedo sentir?
El calentamiento global pasa desapercibido en mí. El frío es constante, proviene de mi alma.
Se enfría con el paso del tiempo, temo por su pronta solidificación. Aunque gélida siento que sería más funcional.

La soledad ya no es una presencia, es un gas, un elemento que se respira a mi alrededor.
Por mí, Mecano puede reescribir su famosa canción...
El aire que respiro está enrarecido.
Huele a flores marchitas, a nestea sin limón, a pueblo fantasma... a agua salada.

Ya lo considero normal. Es natural que huela el mar en todas partes.
Las nereidas resultan mucho más atractivas a un marinero que un solitario y humilde sátiro, cuya inteligencia y sensibilidad se ven opacadas por la belleza superficial de las ninfas.

Maldita esperanza, si Pandora ya había abierto la caja, debió haber dejado a la esperanza libre también de una buena vez. Pero es que a veces se hace tan necesaria...
Dilemas, dilemas. Rayan en lo absurdo...


¡Ah, sí! Agua salada... Evaporarla para luego condensarla y hacerla dulce... Interesante idea.


domingo, 10 de agosto de 2008

Venta de objetos usados: sede Maracay

AVISO CLASIFICADO

Joven de 17 años, que responde al nombre de Francisco Pacheco, vende objetos usados en dos puestos de venta informal/tarantines/whatever: uno en Maracay y otro en Caracas. He aquí la lista de objetos a la venta en el puesto ubicado en el boulevard Pérez Almarza, en el centro de Maracay:

"Vendo una vieja manta con manchas originales de orine (pipí) de hace 14 años, color rosa porque se supone que yo iba a ser niña. Vendo esclava de oro con el nombre 'Bárbara Alexandra Pacheco Hernández" porque ese iba a ser mi nombre. Vendo portarretrato
s de macarrones, cartón y pega blanca 'Elefante', aún conserva el olor característico. Vendo fotos de bautizo donde salgo llorando en cada frame, posible especulación de un rechazo innato a esa institución corrupta y absurda que llaman Iglesia Católica. Vendo fotos de mi mamá con copete noventoso, últimos vestigios de la década de la generación X. Vendo disfraz de payasito creepy talla 4, de Mickey Mouse talla 4, de Rafael (tortuga ninja de cinta roja) talla 6, de príncipe azul con zapatillas doradas y espada plateada (talla 8), del asesino de la película Scream talla 12 (incluye máscara, túnica negra y cuchillo de plástico ensangrentado), y de La Máscara talla 14 (no incluye corbata). Vendo fotos de la primera comunión, precio dependerá de la calidad de mi cara de falsa inocencia (nota: la foto mientras recibo la hostia es negociable a un precio superior). Vendo teléfono celular Nokia 2280 con ringtones de Los simpson, Avril Lavigne, Evanescence y Pink, precio especial por ser seguro (nunca te lo robarán). Vendo grabaciones de audio del fantasma que habita mi hogar, el Sr. Ventura; respondo preguntas sobre la autenticidad de las mismas. Vendo bicicleta con la tripa dañada, bastante fiel, ideal para comprar bombonas de gas. Vendo catorce (14) cápsulas que contienen 14 de mis 28 dientes de leche (nota: dos de la cápsulas con precio especial por ser muelas platinadas). Vendo mi primer condón que compré solo por curiosidad y que nunca abrí (advertencia, leer fecha de vencimiento si lo va a usar después de haberlo comprado. No respondo por embarazos indeseados o enfermedades de transmisión sexual. Es un objeto de colección). Vendo recuerdos tristes de un pasado alegre (el cliché es gratis). Vendo recuerdos mórbidos sobre encuentros sexuales prematuros e indeseables. Vendo poemario de Andrés Eloy Blanco con anotaciones de mi vida identificadas con cada poema. Vendo cuadernos escolares con contenido de clases desde 2do grado hasta 2do año de ciclo diversificado, mención ciencias (1er grado y preescolar no están a la venta). Vendo sábanas con olor a lujuria y pasión que debo dejar atrás (nota: por alguna razón, el olor nunca se fue. No molestarse en lavar. Precio especial para fetichistas). Vendo monopatín intacto sin usar. Vendo un scrabble viajero sin algunas letras, un Monopoly sin fichas y sin algunos billetes, un Twister roto, un ludo incompleto, unas cartas de naipes españoles incompletas y unas cartas UNO con perfume masculino barato que nunca se evaporó. Vendo calcomanías de los primeros 251 Pokemones, Digimon, Sakura Card Captor, Neon Génesis Evangelion, Sailor Moon, Saint Seiya, Garfield y otros animes que no recuerdo. Vendo película porno heterosexual de los años ochenta titulada "Total Reball". Vendo amigos accesorios que sólo lucen bien cuando los usas (nota: no confiar en ellos, o tú podrías ser el accesorio). Vendo interiores de más de 8 años con agujeros en la entrepierna causados por el constante roce de las dos piernas de un antaño lindo niñito con sobrepeso llamado Francisco. Vendo boxers ovejita de mas reciente data con el mismo problema anterior (ahora la culpa no es del roce, ¿eh?). Vendo colección de botellas de Scott. Vendo pizarra mágica con las palabras "Chícolo y Pancho Mandefuá Best Friends Forever" grabadas en relieve con un cortauñas en la parte de atrás. Vendo triciclo fisher-price con la marca de un diente en el manubrio. Vendo potes de vaselina, glicerina... y azul de metileno. Vendo control dañado de Nintendo 64 con valor coleccionista: tiene manchas de... algo... cerca del botón Z (nota: el Nintendo NO está en venta. No respondo por el origen de las manchas del control). Vendo carritos Hot Wheels y Matchbox en perfectas condiciones (incluye el auto-lavado Hot Wheels). Vendo un diario con dudoso color arcoiris y con imagen de Garfield como portada, con escritos inéditos que se complementan con los recuerdos tristes y alegres de un pasado triste y alegre (precio especial por la compra en combo). Vendo los recuerdos de mis novias. Vendo mi primer beso con una chica (el precio NO incluye el hecho de que haya sido con una prima). Vendo mi primera vez con una chica (precio NO incluye los sentimientos de mentira y simulación).

Interesados, llegarse hasta mi puesto en el boulevard Pérez Almarza, puesto #4, frente a Pepeganga y diagonal a Las Cosas Del Niño, Maracay, Estado Aragua".

lunes, 4 de agosto de 2008

Un túnel, dos caminos, un atajo secreto y una salida

Secretamente, Alexander nunca superó las palabras de la pseudo-bruja-psíquica-fenómeno-paranormal Brenda. Supo desde entonces que tenía que tomar una decisión. Lo que él no se esperaba es que la decisión iba a ser muy difícil.

Han pasado unos cuantos meses, casi un año. Alex sigue caminando por un oscuro tñunel que parece no tener fin. A medida que avanza, se encuentra con cada vez más situaciones que debilitan su ya endeble alma.
No hay luces en el túnel. ¿CADAFE está a cargo también de la electricidad de los mundos oníricos-metafóricos de Alex? Chiste cruel. El punto es que caminar en la oscuridad sin compañía y guiándose sólo por los sentidos no es nada fácil. Los obstáculos se hacen más dificultosos. Las piedras con las que Alex se tropieza tienen sus pies destrozados. Y ni hablar
de su espalda apuñalada decenas de veces. Esas heridas en la espalda, que pareciera que todas conducieran a su corazón para dañarlo al mismo tiempo, no pueden sanar: cuando se cura una, lo apuñalan dos veces más. Pareciera que es divertido para los demás ver a Alex caminar moribundo por sus mundos oníricos mientras en la realidad trata de mantener esa sonrisa cálida que tanto le cuesta mantener, solamente para transmitir una falsa alegría y satisfacción hacia las demás personas de su entorno.

La falta de compañía tambiñen destroza los intentos de caminar y llegar al final del túnel. Es de todos sabido que Alex no ha tenido suerte en esa eterna búsqueda por una compañía de por vida, o por lo menos -tomando en cuenta la escasa edad de Alex y para no querer adelantarlo tantos años de madurez- una compañía que por un rato lo haga sentir querido. Alguien que le ofrezca amor, distinto al de los padres, distinto al de las "amistades" -vaya amistades se gasta Alex.

Recientemente, Alex continuó su camino por el túnel en el que cayó inesperadamente en su mundo onírico, hasta que se encontro en una bifurcación. Eran dos caminos con una luz al final que asemejaba la silueta de una persona. Alex afinaba su visión para distinguir el físico de esas siluetas. Piel blanca, cabello largo, negro y lacio; figura curvilínea y femenina, ojos marrones profundos y labios pequeños; un delicado aroma a lavanda y almizcle endulzado y unas sandalias de tacón bajo. El camino de la derecha se le hizo inmediatamente familiar.

Piel dorada, una sonrisa perfecta de un millón de dólares, cabello corto y negro azabache; figura delgada con aire atlético, torpe postura -más bien bohemia-, un
a mirada que evoca dulzura, vulnerabilidad y entendimiento, en contraste con esa sonrisa... esa hermosa sonrisa; un atuendo acorde con su postura -bohemio- pero con un ligero toque superficial y premeditado que de alguna manera resaltaban aún más sus perfectas expresiones faciales... esa sonrisa... El camino de la izquierda lucía prometedor.

A punto de tomar una decisión, alex se encuentra con un tercer camino. Este no estaba tan iluminado como los otros dos. Al contrario, la silueta tenía problemas para brillar por sí sola, a diferencia de las otras dos siluetas. Haciendo un esfuerzo visual
extra, Alex logra distinguir algo entre las sombras. Una piel morena, cabello muy corto, labios que invitan a la lujuria, mirada que inspira inseguridad y cierta desconfianza; contextura muy delgada, combinando con largos brazos y largas piernas. A Alex no le convencía esta silueta pero por alguna manera lo atraía de sobremanera. A la vez, una voz en su cabeza trataba de hacerlo entrar en razón. "¿Dejándote llevar por fantasmas, Alex? Tú eres una persona inteligente, no lo permitas". ¿El atajo fácil y seguro pero oscuro y fantasmal o alguno de los caminos más iluminados y prometedores pero largos y llenos de más obstáculos?

La decisión era difícil. Alex comezó a manejar en su mente los argumentos buenos y malos para su decisión. El camino de la derecha era familiar, siente que antes ya lo había tomado y que por un tiempo fue la salida de ese túnel, pero que después probó ser
la entrada a otro tunel aún más osucuro... ¿Qué pruebas le puede dar la persona de ese camino para volver a confiar en que esa es la salida del túnel? ¿Qué garantías hay de que esa persona de piel blanca con tiernas pecas en su rostro -¡ah! las pecas, eso es- sea una compañía fiel y agradable para Alex? Ninguna.

El camino de la izquierda tenía una luz más brillante al final, pero algo contrataba fuertemente con ese paisaje: decenas de obstáculos y difíciles prubeas que tendría que pasar solo. Además, esa silueta cautivó a Alex desde el primer momento, pero no le consta que la persona que dibuja esa silueta esté también, al menos, atenta a Alex. ¿Alex sería capaz de dejar a un lado su timidez y probar suerte en la conquista de ese camino? ¿O se dejará amilanar
por sus inseguridades y fallas de autoestima que le han costado muchas oportunidades?

El atajo está practicamente clausurado para Alex. Ese camino oscuro con esa figura fantasmal al final no le inspira confianza, aunque su inexplicable atracción hacia ese camino se hace notar en sus pasos vacilantes. Es hora de pensar con la mente, el corazon necesita descansar y sanar, tantas heridas desde la espalda lo tienen enfermo.

Alex finalmente decide. Se aventurará en el camino de la izquierda. Si llega al final y esa persona no le muestra la salida, por lo menos le quedará la satisfacción de haber intentado algo nuevo para variar. Se habrá sentido satisfecho de haber superado grandes barreras, sus inseguridades y su desconfianza en sí mismo.




Je, que ironía. Al escoger ese camino, Alex otorga status de verdad a las palabras de la loca de Brenda. Alex, Alex... tú y tus contradicciones...

martes, 15 de julio de 2008

Bailemos un minuet

¡Ven! Deja la timidez... Levántate de esa vieja silla y baila conmigo. Lo que sigue es un minuet. ¿No sabes bailar un minuet? ¡Ja! ¡Qué vergüenza! No te preocupes, tú solo sigue mis pasos, te los susurraré al oído.

Toma mi mano, colócate esa rosa roja en tu boca, yo haré lo propio. Reverencia, mirada seductora.

¡Ah! Que ocurrencias tiene el destino... Ayer precisamente estaba pensando en ti. No pensé verte en una fiesta tan clásica como esta. Es difícil encajar en ambientes como este,
pero estoy seguro que te acostumbrarás. Trataré de ser un buen guía, pero no soy famoso por mis consejos. Tienes que tener paciencia, aprender a seguirle la corriente a los más altaneros para mantener una conversación sobre once maneras de hacer una crème bruleè por más de una hora. Es sólo eso, costumbre.

Uno, dos: demi-coupé con el pie derecho.

Ayer no paraba de maldecir los deficientes servicios públicos de este país. ¿Cómo pueden permitir los ciudadanos que les corten el servicio de luz cada diez minutos durante dos horas? Es absurdo, si eso sucediera en un salón de baile de Reims en Francia, la socied
ad reaccionaría. A veces me gusta pensar que estamos en una monarquía absolutista en vez de afirmar que esto es una dictadura, porque me gusta pensar que quien está en el poder es el rey Luis XIV y no un caudillo militar de pobre cultura y educación. ¡Por Dios, la cultura! ¡El nivel de desarrollo de una región se mide por su cultura! Es tan difícil conseguir en estos días amantes del teatro, el buen cine, la buena música... Supongo que es mucho pedir para una sociedad mayoritariamente conformista...

Tres, cuatro: demi-coupé con el pie izquierdo.

¡Oh! Disculpa si te aburro con las banalidades que salen de mi boca. Es que soy tan inconforme que no puedo evitarlo. Hablemos de ti. Me enteré de que te has vuelto todo un buen estudiante. ¡Imagina mi cara de sorpresa al enterarme de eso! Todo lo que no estudiaste en la secundaria, lo estás haciendo en la universidad. Me parece maravilloso, sólo espero que no des
mayes.
No me mires a los ojos así que me intimidas. Si no entiendes mi sarcasmo, lo lamento. Ese es mi segundo idioma. Me he ganado el odio de muchos por ser un políglota que habla castellano, inglés y sarcasmo. ¿Por qué no sé francés y estoy bailando un minuet contigo? ¡Qué buenas preguntas haces! Supongo que mi fascinación por la cultura europea y mi búsqueda por una cultura que realmente me identifique me han llevado a esto. No te preocupes, el francés pronto formará parte de mi repertorio lingüístico.

Cinco: pas élevé con el pie derecho.


Hay personas que bailan el minuet con un pas de bourrée. Yo me apego a lo clásico, así que tú sígueme.
La verdad es que últimamente he pensado demasiado en mi futuro amoroso. Sí, un poco precipitado para mi corta edad. Pero es que me he dado cuenta que mi timidez no me va a llevar a ninguna parte. No parezco un comunicador social, pero eso es sólo por ahora, lo prometo. Quizá me cuesta demasiado hacer amistades y comprometerme a un
a relación seria por las experiencias que llevo encima a pesar de tener sólo diecisiete años. Pero reflexionar sobre eso significa que he madurado un poco y espero me funcione ser un poco más maduro.

Seis: pas elevé con el pie derecho.

¿Tú? No creo... ¿Tú quieres ser parte de esa mitología de la "media naranja"? ¡Ja! Qué valiente eres... Ya estoy dudando de ti, disculpa. No he reflexionado lo suficiente aún. Pero es que necesito que me demuestres con certeza que vale la pena intentarlo. No quiero salir lastimado, tú tampoco. ¿Pacto?

Reverencia, repetir los pasos desde el uno, dos.

Dime la verdad...

Tres, cuatro

¿Tienes la seguridad...

Cinco


... de que lo que sientes por mi

Seis

... es amor?

Reverencia.

Gracias por bailar conmigo. La próxima vez un poco más de soltura en el pas elevé no te quitará masculinidad, conmigo puedes dejar esas limitaciones absurdas y lo sabes...



Minuet: antigua danza tradicional de la música barroca originaria de Francia, danza típica de las fiestas aristocráticas, en especial durante el absolutismo. Había que bailarlo con una rosa roja en la boca y las mujeres debían usar tacones.