Lo confieso: soy un adicto a la atención y al cariño. Disfruto enormemente sentirme apreciado y sentir que ocupo un lugar en el corazón de algunas personas, por muy pequeño que sea. Mi mamá dice que es por lo consentido que fui durante mi infancia, además de que era un malcriado en cuanto a exigencia de afecto. Le tomo la palabra a mamá porque eso último que ella menciona aún lo demuestro.
Anteriormente he reflexionado sobre la amistad y ya tal vez el tema esté un poco cansón y repetitivo. Pero es que aquí no puedo evitar traer el tema de nuevo. En mi vida las amistades vienen como se van: en un abrir y cerrar de ojos. Siempre me he cuestionado sobre mi capacidad para cultivar amistades, siempre he cuestionado las razones por las que las personas buscan mi amistad para luego desecharla. A veces concluyo que la mayoría de los humanos son sanguijuelas que se alimentan de la energía positiva de los que siempre andamos (o solía andar, por lo menos yo) sonrientes y radiantes de optimismo y alegría. Después de que esa energía se agota -o lo que yo considero lo mismo, cuando la Confianza creada por el tiempo juntos permite compartir y contar los problemas- se van y buscan otra alma que succionar.
Les tengo noticias: yo no soy una fuente de felicidad eterna. Yo también soy humano, no una especie de criatura incansablemente feliz con una sonrisa perpetua. No soy Barney el dinosaurio ni un Teletubbie. Yo también necesito de la felicidad de los que me rodean para ser feliz. Pero nada me hace más feliz que alguien que me escuche. Me hace muy feliz que me regalen una sonrisa espontánea. Me hace muy feliz una buena conversación espontánea que vaya de lo banal a lo profundo sin silencios incómodos intermedios. Me hace muy feliz un abrazo. Pero no un abrazo cualquiera. Si te pido que me abraces, no vaciles; sólo hazlo. Pero aprieta tu cuerpo contra el mío. Que tu calor me haga sentir la humanidad del acto de abrazar. Que me dejes enterrar mi cabeza en tu hombro; y si dejo escapar una lágrima, me disculpes por manchar tu franela. Si te pido que me abraces, abrázame: tienes un minuto. No me gustan los abrazos cortos.
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lunes, 7 de febrero de 2011
viernes, 24 de septiembre de 2010
Aquello que me guardo
Las lágrimas de medianoche, mis manos explorándome, pensamientos absurdos, pensamientos asesinos. Un poco de odio, un poco de indiferencia, mucho amor, nada de soberbia, un poco de envidia, bastante gula, nada de avaricia. Lujuria, bastante lujuria. Besos que no lllegaron a su destino, caricias que se quedaron frías, marcas de un amor rudo y masculino. Tu sonrisa, tu ceño fruncido, tu boca entreabierta, tus ojos cerrados, tus lágrimas, tu olor, tu esencia. Caminos sin recorrer, caminos recorridos, caminos accidentados, caminos que hice, caminos que deshice, caminos que ignoro. Placeres culpables, un disco de Belinda y un par de S Club 7, una pulsera de púas, ropa negra, una patineta rota, una niñez rebelde. Cicatrices en lugares ocultos, marcas de nacimiento, hematomas, mordiscos, lunares, pecas, identidad. Un niño que no madura, un adulto que tiene miedo, un adolescente perdido. Sueños imposibles, falta de voluntad, esperanza lúgubre, deseos sedimentados. Miedo de perderte, alegría de tenerte, inseguridad, certeza, pasión, pertenencia. lo que te doy, lo que te quiero dar, lo que no te puedo dar, lo que te daré, lo que te di. Lo que callo, lo que no te dije, lo que te conté, lo que no he visto, lo que me muero por ver, lo que vi y me guardé.
Un niño que no madura.
Un niño que no madura.
miércoles, 13 de enero de 2010
Divagancias sobre la amistad
Para mí, la amistad es el tipo de relación que más valoro. Es el sentimiento que más espacio ocupa en mi corazón. Es el motor de muchas de las cosas positivas que hago con mi vida. En resumen, es muy importante para mí. Pero por lo que veo, o tengo un concepto muy idealizado o sinceramente son los demás los que están equivocados.
Para no sonar egocéntrico -cosa que no soy en lo absoluto, y que si intento serlo me veo ridículo- diré que es que idealizo el concepto que tengo de amistad. Pero entonces, ¿qué es para mí la amistad? Para mí la amistad es compartir tiempo de calidad. Es confiar en alguien que confía en ti. Es recibir consejos tan invaluables como los que, al menos, intentas dar. Amistad es respeto, cariño, tolerancia. Es un sentimiento puro, no forzado. Es dar sin que importe recibir -aunque secretamente esperas recibir también. Es una relación segura. Es mutualismo. Compañerismo, ayuda, cooperación. Y, ¿por qué no? Amor.
Quizás mi concepto de amistad esté demasiado influído por elementos ficticios. Ya he mencionado mi obsesión por la amistad que hay entre J.D. y Turk, personajes de la serie "Scrubs". Ellos para mí representan una relación de amigos perfecta. Un bromance, en términos gringos. También los libros han influido...
Estoy dando vueltas innecesarias escribiendo cantinfladas solo para decir algo: quiero un amigo que siempre esté ahí para mí. Que también pueda contar conmigo siempre. Que me de par de bofetones cada vez que tenga mis crisis de autoestima. Que me diga que todo va a estar bien. Que me desee buenas noches con una broma pesada. Que cree un lenguaje secreto conmigo para comunicarnos entre nosotros. Que esté dispuesto a comer en McDonald's al menos dos veces a la semana. Que me apoye en lo que me tenga que apoyar y que, con respeto, desapruebe algunas de mis decisiones y me dé argumentos válidos para sustentar su desaprobación.
Como soy morenito, concluyo esto así: "Hola, soy Turk y quiero un J. D."

Para no sonar egocéntrico -cosa que no soy en lo absoluto, y que si intento serlo me veo ridículo- diré que es que idealizo el concepto que tengo de amistad. Pero entonces, ¿qué es para mí la amistad? Para mí la amistad es compartir tiempo de calidad. Es confiar en alguien que confía en ti. Es recibir consejos tan invaluables como los que, al menos, intentas dar. Amistad es respeto, cariño, tolerancia. Es un sentimiento puro, no forzado. Es dar sin que importe recibir -aunque secretamente esperas recibir también. Es una relación segura. Es mutualismo. Compañerismo, ayuda, cooperación. Y, ¿por qué no? Amor.
Quizás mi concepto de amistad esté demasiado influído por elementos ficticios. Ya he mencionado mi obsesión por la amistad que hay entre J.D. y Turk, personajes de la serie "Scrubs". Ellos para mí representan una relación de amigos perfecta. Un bromance, en términos gringos. También los libros han influido...
Estoy dando vueltas innecesarias escribiendo cantinfladas solo para decir algo: quiero un amigo que siempre esté ahí para mí. Que también pueda contar conmigo siempre. Que me de par de bofetones cada vez que tenga mis crisis de autoestima. Que me diga que todo va a estar bien. Que me desee buenas noches con una broma pesada. Que cree un lenguaje secreto conmigo para comunicarnos entre nosotros. Que esté dispuesto a comer en McDonald's al menos dos veces a la semana. Que me apoye en lo que me tenga que apoyar y que, con respeto, desapruebe algunas de mis decisiones y me dé argumentos válidos para sustentar su desaprobación.
Como soy morenito, concluyo esto así: "Hola, soy Turk y quiero un J. D."

sábado, 24 de mayo de 2008
Divangancias (II)
Termina nuestro juego...
Dejó de besarme... ¿qué carajo pasó? ¡Mis labios aún quieren más!
La noche se torna un poco nublada
La luz tenue de la avenida entra por la ventana de la sala de su apartamento
"Ven, acompáñame a mi cuarto" me susurró con delicadeza en mi oído
Voy siguiendo sus pasos hacia la oscuridad.. una oscuridad que deseo
Una vez en su habitación
Me lanzó sobre un pequeño sillón
Me da un beso corto pero profundo
Porque ese no era el destino de su boca en ese momento...
¡Demonios! Ese día se me había ocurrido ponerme el pantalón con más botones que tengo...
Pero para mi asombro, desabotonó cada uno de ellos con gran maestría
Cerré los ojos y me entregué al momento
De vez en cuando tenia que observar su dedicación hacia mí
Moría por hacer lo mismo y retribuirle todo lo que me ha hecho...
Una pálida luz iluminaba el lado derecho de su rostro y de su cuerpo
Ese lunar que tanto me enloquece.. Lo deseo con lujuria
Le digo que se detenga, no quiero terminar tan rápido...
Lo hacía muy bien, quizás me estaba mintiendo que era su "primera vez"
No me importaba en lo absoluto en realidad...
Solo tomé su mano y de un sutil empujón terminó en la cama
¿Individual? No tengo problema. Así estaremos más cerca
Me asomo por la ventana antes de unirme a la entrega carnal que nos espera
Oh vaya, que hermosa la luna estaba... Estaba roja...
Un momento... ¿No era para esa noche que habían anunciado un eclipse lunar?

La noche se torna un poco nublada
La luz tenue de la avenida entra por la ventana de la sala de su apartamento
"Ven, acompáñame a mi cuarto" me susurró con delicadeza en mi oído
Voy siguiendo sus pasos hacia la oscuridad.. una oscuridad que deseo
Una vez en su habitación
Me lanzó sobre un pequeño sillón
Me da un beso corto pero profundo
Porque ese no era el destino de su boca en ese momento...
¡Demonios! Ese día se me había ocurrido ponerme el pantalón con más botones que tengo...
Pero para mi asombro, desabotonó cada uno de ellos con gran maestría
Cerré los ojos y me entregué al momento
De vez en cuando tenia que observar su dedicación hacia mí
Moría por hacer lo mismo y retribuirle todo lo que me ha hecho...
Una pálida luz iluminaba el lado derecho de su rostro y de su cuerpo
Ese lunar que tanto me enloquece.. Lo deseo con lujuria
Le digo que se detenga, no quiero terminar tan rápido...
Lo hacía muy bien, quizás me estaba mintiendo que era su "primera vez"
No me importaba en lo absoluto en realidad...
Solo tomé su mano y de un sutil empujón terminó en la cama
¿Individual? No tengo problema. Así estaremos más cerca
Me asomo por la ventana antes de unirme a la entrega carnal que nos espera
Oh vaya, que hermosa la luna estaba... Estaba roja...
Un momento... ¿No era para esa noche que habían anunciado un eclipse lunar?

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